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La relación entre literatura y política según Antonio Cornejo Polar

¿Cuál es la relación que hay entre literatura y política?
Bueno la relación que existe entre dos actividades, que como cualquier otra actividad, están inevitablemente ínter penetradas. Yo no creo que haya actividades humanas que puedan aislarse totalmente una de otra. Lo que sucede es que todavía manejamos el concepto de literatura y de arte como un espacio autónomo, autosuficiente, autoreferencial que solamente se refiere a lo estético. En la medida en que ese concepto ha sido superado ampliamente en los últimos años, entonces ya no tiene ningún sentido, por lo menos para mi, establecer deslindes demasiado claros entre lo uno y lo otro. En realidad cuando un escritor escribe, escribe todo él. Es decir, escribe su ser político, su ser ideológico, su ser religioso, su ser estético, etc, etc.

ANTONIO CORNEJO POLAR
Por Guillermo Pérez Vásquez.
Esta entrevista se realizó en septiembre de 1993 en la Universidad de Lima. Publicada en el Suplemento “IDENTIDADES” del diario “El Peruano” el 24 de junio de 2002. 

ROBERTO LÓPEZ MORENO

ROBERTO LÓPEZ MORENO: DOS CULTURAS, VANGUARDIAS Y DIVERSIDAD POÉTICA.

Por: Marisa Trejo Sirvent

Heredero de una tradición poética como la que representa la literatura chiapaneca, con importantes poetas reconocidos en Hispanoamérica entre los que destacan Rosario Castellanos y Jaime Sabines, así como, por una parte, de dos culturas con raíces, en la mejor poesía mexicana del siglo XX y la poesía negrista en América, y, por la otra, de las ricas vanguardias literarias que se consolidaron en América Latina, Roberto López Moreno ha llegado a esta segunda década del Siglo XXI como uno de los poetas vivos de mayor importancia en Chiapas. En México D. F. se realiza un Homenaje Nacional dedicado al poeta chiapaneco, por la importancia de su obra poética y con motivo de sus setenta años, a iniciativa de varios escritores de la capital.

En la Antología de Poetas Chiapanecos del siglo XX titulada Árbol de Muchos Pájaros Roberto López Moreno, se mencionan algunos de los libros de este prolífico poeta que nació en Huixtla, Chiapas, en 1942, y que ha ejercido el periodismo y la narrativa: “Las mariposas de la tía Nati, Yo se lo dije al presidente y La Curva del espiral (cuentos), Entre sus poemarios destacan: “En el sur de la nostalgia, Trece tiempos de eros, Verbario de varia hoguera y De la obra poética donde se compendia toda su poesía. Ha escrito también Silvestre Revueltas (Homenaje antológico) y la antología de cuentistas cubanos Cuando salí de La Habana, válgame Dios así como poesía para niños, obras de teatro, guiones para cine y televisión y ensayos. Su generación es posterior al a de La Espiga Amotinada) (1).

Roberto López Moreno ha experimentado todo en poesía, tanto en prosa como en verso. En su obra “podemos encontrar desde las formas clásicas como el soneto hasta las más innovadoras formas poéticas como las ecuaciones matemáticas, así como infinidad de temáticas y ecos de muy diversas corrientes como la poesía negro-antillana, entre otras” (2). Roberto López Moreno, Premio Chiapas (en Artes, en 2001) ha participado en múltiples festivales y encuentros poéticos internacionales. En Chiapas, hemos tenido oportunidad de verlo muchas veces, aunque no tantas veces en los últimos años como quisiéramos. Recientemente participó al lado de Juan Bañuelos y otros poetas chiapanecos en el 1er. Encuentro por la Paz y la Mundialización de la Poesía, llevado a cabo en Tuxtla Gutiérrez.

 En su poema “Quiero decirte, Jaime” dice:

La noche sabe a Ron
(bestia de luz, ángel de las amarguísimas dulzuras)
a versos ácidos,
a uvas convertidas en torrente,
arde el leño para deletrearnos las entrañas.
Allá en casa los mangos son de este tamaño...
Allá en casa...
El sol es la camisa del día,
las mujeres bajan a lavar al río
con sus torsos desnudos,
retratan sus canciones en el agua
mientras detienen a jícaras el fluir de la corriente.
El sol es la camisa del día
pero vos no me engañás, Jaime, vos sos Tarumba
revuelto con el agua.

Para Mario del Valle “Roberto López Moreno es poeta de la diversidad humana, de sus asuntos relevantes. Y a todos toca, une o separa, dosifica o sintetiza con un lenguaje que implica la métrica tradicional del verso castellano hasta la fórmula matemática, la cita, el aforismo, la carta, el poema en prosa, la música con su extraordinaria sinfonía visual, haciendo de la realidad abundancia de los sentidos, trasunto de riqueza espiritual” (3).

Jorge Solís Arenazas aclara sobre su obra: “Crucialmente eufónica, sensual y lúdica, abiertamente inquieta, la poesía del chiapaneco Roberto López Moreno es una fiesta. En primer lugar, en pocos lugares como en su obra se advierte que el poema es una celebración de ser; segundo, es una escritura centrada en la sensualidad del ritmo, la palabra en tanto que música y no sólo la cadencia y musicalidad constitutivas del poema; también porque es una obra abierta, convocante, vital y vitalista, apasionada pero con la mesura suficiente para no caer en el juego vacuo, en el ansia gratuita del iconoclastia. En suma, poesía que aspira a la comunión más elemental: cada verbo un canto, cada lectura una consagración, cada cuerpo un ofertorio en la danza. En algún lugar se ha dicho que las tres vertientes que recorren su obra son el amor, el paisaje (principalmente la mirada sobre Chiapas, pero también con aproximaciones fundamentales a la ciudad), y, dicho con vaguedad, las “preocupaciones sociales”. Pero se olvida a menudo que su interés fundamental habita en el lenguaje, desde una postura crítica, y es por ello que hay una importancia decisiva en sus otras vertientes. He ahí el otro sentido de fiesta ceremonial. No se olvide que el canto no es sólo esparcimiento, sino conjuro y religación, búsqueda, internamiento apertura”.

Su variada obra poética y su conocimiento profundo de las diversas versificaciones y ritmos lo han llevado a expresarse en una extensa escala de poesía lírica. Pero su obra no se detiene en la forma. Hablar de su poesía es adentrarnos en infinitos temas que no sólo poseen una rica musicalidad y precisas formas, sino también una lucidez de pensamiento que deja ver su preocupación por el ser humano, su historia, la riqueza de nuestras culturas y realidades a través de tópicos que han llevado a su poesía a ser ampliamente reconocida internacionalmente. Es conocido también por su poesía negrista y por haber creado la teoría poética denominada “Poemuralismo”.

Otros poemarios suyos son: Construcción de la rosa, Ábrara, Décimas Lezámica y Sinfonía de Salmos. Sus poemas nos conducen siempre hacia donde él quiere y nos cautivan de inmediato. Observemos por ejemplo, el siguiente poema titulado “Segunda parte: imágenes aztecas” de su libro Sinfonía de salmos (1996, México: UNAM) el manejo de un tema que nos remonta a las tradiciones prehispánicas:

Yo fui el elegido para saciar la sed del dios
que lermará en los borbotones de mi pecho.
Cumplidos los 365 latidos de este tiempo
el cielo habrá de ser un inmenso comal
enrojecido;
que mi sangre cobije la permanencia de la estirpe,
que se alce vertical el día en que las flores nacen,
flor roja será, de tallo invencible
porque arderá con la fuerza de las generaciones.
Que ese día estalle la corola de la danza
que lo construye todo desde su polen, polvo
de pedernal cumplido.
Que en el centro de la flor combatan
los caballeros tigres y ocelotes, los caballeros águila,
para dotar de su energía al cosmos.
Ya se cumplieron los 365 aullidos de la noche,
ya los 365 alaridos del día.
Subo por las escalinatas del brazo de los sacerdotes,
me venzo,
el colibrí de piedra revienta los tejidos de mi pecho,
un estruendo de teponaztles salpica el aire,
de mi pecho surge la flor roja, palpitante,
es como una llamarada que se eleva,
crece, reconoce su origen, lo asume,
toma su puesto.
El sol nos quema.

El Homenaje Nacional a Roberto López Moreno es apoyado por diversas instituciones, organismos e instancia que reconocen a este poeta su trascendencia nacional y mundial, entre ellas se encuentran: la Universidad Autónoma Metropolitana (Azcapotzalco), la Delegación Álvaro Obregón, la Casa de la Cultura Jaime Sabines que se encuentra en San Ángel y la representación del estado de Chiapas en México D.F. Chiapas debe a varios de sus poetas más destacados un homenaje como el que merece, por ejemplo, Roberto López Moreno cuya obra ha sido traducida a varias lenguas. El Movimiento Poetas del Mundo (en Chiapas) y el Proyecto Cultural Sur Internacional (SurChiapas) se unen a la iniciativa hecha por Enrique González Rojo, Arturo González, Arturo Alvar y Adriana Tafoya, que ha sido apoyada por en este Homenaje Nacional al Poeta Roberto López Moreno, en reconocimiento a la obra de uno de nuestros más importantes poetas que está a punto de cumplir sus setenta años y que nos ha legado una prolífica obra poética reconocida en el ámbito internacional.

NOTAS
(1) Trejo Sirvent, Marisa, Sumano Magadán, Héctor y Socorro Trejo Sirvent.(2000). Árbol de Muchos Pájaros. Toluca: Universidad Autónoma del Estado de México.
(2) Ibíd.
(3) Ibíd.
(4) Solís Arenazas, Jorge. (Online). “Roberto López Moreno y la fiesta”. Críticas a su obra. Consultado el 17/10/2011. Disponible en: http://www.robertolopezmoreno.com/criticas_obra/roberto_lopez_moreno_y_la_fiesta.html
López Moreno, Roberto. (Online). “Segunda parte: imágenes aztecas” en Imágenes del Quinto Sol. Consultado el 17/10/2011 Disponible en: http://www.robertolopezmoreno.com/poesia/imagenes_del_quinto_sol.html

Venado Tuerto: brindarán conferencias sobre el tema OVNI


Fuente: Web de Bibiana BRYSON - Buenos Aires -
Agradezco a mi amigaza Bibiana por esta informacion
http://www.freewebs.com/bibianabryson/
Informó: Guillermo D. Gimenez - Argentina
Enviado por Fernando Mengui

POESÍA PARAGUAYA: STEVE JOBS

La inteligencia perpetua de Dios
tocó un día la vastedad de los espíritus intangibles
y arrancó de cada uno el brillo impalpable
antes de anunciar tu llegada al mundo.
Entonces la voz Suprema, arrancándote del misterio,
te convocó para decirte:
vete a la tierra Steve y cambia ese movimiento lento
de gaviotas amanecidas y fulgores tronchados.
Transforma la belleza, los pasos humanos,
estimula el artilugio que innovará las miradas
quebradas en tantos desatinos.
Anda con tus pies de astronauta eterno,
camina, inyéctate en el útero materno
y prepárate para nacer.
No me preguntes nada,
simplemente llegarás el día menos pensado
por eso no te comprenderán
ni siquiera la madre que te lanzará al mundo
vestido de coágulos y diamantes escondidos.
Aprenderás las reglas, el abandono, la soledad
y los amores siempre tan quebradizos como los cristales.
También sufrirás como el primer hombre,
encenderás la manzana mordida
y con el tiempo sabrán que fuiste un luminoso iniciado
como aquellos que te antecedieron.
Vete a la tierra Steve, conviértete en hombre,
debes crecer como un árbol terrenal
porque de ti lloverán los frutos.
Las calles te enseñarán la lujuria, el desaliento,
la humildad, el poder, la templanza,
los aciertos y desaciertos,
las virtudes y defectos.
Prepárate a sobrevivir
que desde ese lugar inhóspito reportarás la luz
que alumbrará los rincones del planeta.
Súbete a lo más alto
y bájate sin remordimientos
porque volverás a subir
para ensamblar la temperatura de las cosas.
El tiempo cambiará su piel y tú Steve Jobs
siempre serás el alba.
Prepárate porque te irás.
Pero te volveré a llamar
cuando llegue el momento.
La gloria llenará tus manos,
sentirás la miseria del cuerpo
y el último dolor te dará el boleto de regreso.
No importa Steve,
serás la antorcha viva en las perpetuas distancias.
Ya verás, volverás para ser lo mismo.
Depositarán flores, lágrimas y palabras para recordarte,
pero retornarás a mis galaxias Steve Jobs.
Y no te olvides del nuevo ordenador que también me prometiste
con el sagrado idioma de los pájaros.

VICTORIO V. SUÁREZ
7 de octubre de 2011

Enviado por Delfina Acosta
desde Asunción del Paraguay
16 de Octubre de 2011

JARDIN MISTERIOSO - Poema de Delfina Acosta



JARDÍN MISTERIOSO 

Se trata de una mantis religiosa
llevada por insectos himenópteros
a oscuro nido estando viva aún.
Un niño entretenido la contempla.
También se trata de un gusano verde
de un género por mí desconocido
subiendo por la rama de un rosal.
La maravilla es parte de la náusea.
El asco y la belleza son las caras
de la moneda que Jesús dio al César.
En mi jardín las voces se confunden.
Solloza el sauce, y el piar quebrado
de unos pichones cruza cierta brisa.
Pero las flores pujan por abrirse.
Y alguna primavera está llamando.
¡Y vientos de alegría son mis ojos !
DELFINA ACOSTA

Fragmento imperdible de la novela "Redoble por Rancas"

"...el atardecer exhaló un traje negro."

Capítulo 1,

DONDE EL ZAHORÍ LECTOR OIRÁ HABLAR DE CIERTA CELEBÉRRIMA MONEDA

Por la misma esquina de la plaza de Yanahuanca por donde, andando los tiempos, emergería la Guardia de Asalto para fundar el segundo cementerio de Chinche, un húmedo setiembre, el atardecer exhaló un traje negro. El traje, de seis botones, lucía un chaleco surcado por la leontina de oro de un Longínes auténtico. Como todos los atardeceres de los últimos treinta años, el traje descendió a la plaza para iniciar los sesenta minutos de su imperturbable paseo.

Hacia las siete de ese friolento crepúsculo, el traje negro se detuvo, consultó el Longines y enfiló hacia un caserón de tres pisos. Mientras el pie izquierdo se demoraba en el aire y el derecho oprimía el segundo de los tres escalones que unen la plaza al sardinel, una moneda de bronce se deslizó del bolsillo izquierdo del pantalón, rodó tintineando y se detuvo en la primera grada. Don Herón de los Ríos, el Alcalde, que hacía rato esperaba lanzar respetuosamente un sombrerazo, gritó: «¡Don Paco, se le ha caído un sol! »
El traje negro no se volvió. El Alcalde de Yanahuanca, los comerciantes y la chiquillería se aproximaron. 

Encendida por los finales oros del crepúsculo, la moneda ardía. El Alcalde, oscurecido por una severidad que no pertenecía al anochecer, clavó los ojos en la moneda y levantó el indice: « ¡Que nadie la toque! » La noticia se propaló vertiginosamente. Todas las casas de la provincia de Yanahuanca se escalofriaron con la nueva de que el doctor don Francisco Montenegro, Juez de Primera Instancia, había extraviado un sol.
Los amantes del bochinche, los enamorados y los borrachos se desprendieron de las primeras oscuridades para admirarla. «¡Es el sol del doctor!», susurraban exaltados. Al día siguiente, temprano, los comerciantes de la plaza la desgastaron con temerosas miradas. «¡Es el sol del doctor!», se conmovían. Gravemente instruidos por el Director de la Escuela -«No vaya a ser que una imprudencia conduzca a vuestros padres a la cárcel.»-, los escolares la admiraron al mediodía: la moneda tomaba sol sobre las mismas desteñidas hojas. de eucalipto. Hacia las cuatro, un rapaz de ocho años se atrevió a arañarla con un palito: en esa frontera se detuvo el coraje de la provincia.
Nadie volvió a tocarla durante los doce meses siguientes.
Sosegada la agitación de las primeras semanas, la provincia se acostumbró a convivir con la moneda. Los comerciantes, de la plaza, responsables de primera línea, vigilaban con tentaculares miradas a los curiosos. Precaución inútil: el último lameculos de la provincia sabia que apoderarse de esa moneda, teóricamente equivalente a cinco galletas de soda o a un puñado de duraznos, significaría algo peor que un carcelazo. La moneda llegó a ser una atracción. El pueblo, se acostumbró a salir de paseo para mirarla. Los enamorados se citaban alrededor de sus fulguraciones.
El único que no se enteró que en la plaza de Yanahuanca existía una moneda destinada a probar la honradez de la altiva provincia fue el doctor Montenegro.
Todos los crepúsculos cumplía veinte vueltas exactas. Todas las tardes repetía los doscientos cincuenta y seis pasos que constituyen la vuelta del polvoriento cuadrado. A las cuatro, la plaza hierve, a las cinco todavía es un lugar público, pero a las seis es un desierto. Ninguna ley prohíbe pasearse a esa hora, pero sea porque el cansancio acomete a los paseantes, sea porque sus estómagos reclaman la cena, a las seis la plaza se deshabita. El medio cuerpo de un hombre achaparrado, tripudo, de pequeños ojos extraviados en un rostro cetrino, emerge a las cinco, al balcón de un caserón de tres pisos de ventanas siempre veladas por una espesa neblina de visillos. Durante sesenta minutos, ese caballero casi desprovisto de labios, contempla, absolutamente inmóvil, el desastre del sol. ¿Qué, comarcas recorre su imaginación? ¿Enumera sus propiedades? ¿Recuenta sus rebaños? ¿Prepara pesadas condenas? ¿Visita a sus enemigos? ¡Quién sabe! 

Cincuenta y nueve minutos después de iniciada su entrevista solar, el Magistrado autoriza a su ojo derecho a consultar el Longines, baja la escalera, cruza el portón azul y gravemente enfila hacia la plaza. Ya está deshabitada. Hasta los perros saben que de seis a siete no se ladra allí. Noventa y siete días después del anochecer en que rodó la moneda del doctor, la cantina de don Glicérico Cisneros vomitó un racimo de borrachos. Mal aconsejado por un aguardiente de culebra, Encarnación López se había propuesto apoderarse de aquel mitológico sol. Se tambalearon hacia la plaza. Eran las diez de la noche. Mascullando obscenidades, Encarnación iluminó el sol con su linterna de pilas. Los ebrios seguían sus movimientos imantados. Encarnación recogió la moneda, la calentó en la palma de la mano, se la metió en el bolsillo y se difuminó bajo la luna.
Pasada la resaca, por los labios de yeso de su mujer, Encarnación conoció al día siguiente el bárbaro tamaño de su coraje. Entre puertas que se cerraban presurosas se trastabilló hacia la plaza, lívido como la cera de cincuenta centavos que su mujer encendía ante el Señior de los Milagros. Sólo cuando descubrió que él mismo, sonámbulo, había depositado la moneda en el primer escalón, recuperó el color.
El invierno, las pesadas lluvias, la primavera, el desgarrado otoño y de nuevo la estación de las heladas circunvalaron la moneda. Y se dio el caso de que una provincia cuya desaforada profesión era el abigeato, se laqueó de una imprevista honradez. Todos sabían que en la plaza de Yanahuanca existía una moneda idéntica a cualquier otra circulante, un sol que en el anverso mostraba el árbol de la quina, la llama y el cuerno de la abundancia del escudo de la República y en el reverso exhibía la caución moral del Banco de Reserva del Perú. Pero nadie se atrevía a tocarla. El repentino florecimiento de las buenas costumbres inflamó el orgullo de los viejos. Todas las tardes auscultaban a los niños que volvían de la escuela. «¿Y la moneda del doctor?» «¡Sigue en su sitio!» «Nadie la ha tocado.» «Tres arrieros de Pillao la estuvieron admirando.» Los ancianos levantaban el índice, con una mezcla de severidad y orgullo: «¡Así debe ser; la gente honrada no necesita candados! »
A pie o a caballo, la celebridad de la moneda ríecorrió caseríos desparramados en diez leguas. Temerosos que una imprudencia provocara en los pueblos pestes peores que el mal de ojo, los Teniente gobernadores advirtieron, de casa en casa, que en la plaza de Armas de Yanahuanca envejecía una moneda intocable. ¡No fuera que algún comemierda bajara a la provincia a comprar fósforos y «descubriera» el sol! La fiesta de Santa Rosa, el aniversario de la Batalla de Ayacucho, el Día de los Difuntos, la Santa Navidad, la Misa de Gallo, el Día de los Inocentes, el Año Nuevo, la Pascua de Reyes, los Carnavales, el Miércoles de Ceniza, la Semana Santa, y, de nuevo, el aniversario de la Independencia Nacional sobrevolaron la moneda. Nadie la tocó. No bien llegaban los forasteros, la chiquillería los enloquecía: «¡Cuidado, señores, con la moneda del doctor!» Los fuereños sonreían burlones, pero la borrascosa cara de los comerciantes los enfriaba. Pero un agente viajero, engreído con la representación de una casa mayorista de Huancayo (dicho sea de paso: jamás, volvió a recibir una orden de compra en Yanahuanca) preguntó con una sonrisita.- «¿Cómo sigue de salud la moneda?» Consagración Mejorada le contestó: «Si usted no vive aquí, mejor que no abra la boca». «Yo vivo en cualquier parte», contestó el bellaco, avanzando. Consagración -que en el nombre llevaba el destino- le trancó la calle con sus dos metros: «Atrévase a tocarla», tronó. El de la sonrisita se congeló. Consagración, que en el fondo era un cordero, se retiró confuso. En la esquina lo felicitó el Alcalde: «¡Así hay que ser, derecho!» Esa misma noche, en todos los fogones, se supo que Consagración, cuya única hazaña conocida era beberse sin parar una botella de aguardiente, había salvado al pueblo. En esa esquina lo parió la suerte. Porque no bien amaneció los comerciantes de la Plaza de Armas, orgullosos de que un yanahuanquino le hubiera parado el macho a un badulaque huancaíno, lo contrataron para descargar, por cien soles mensuales, las mercaderías.
La víspera de la fiesta de Santa Rosa, patrona de la Policía, descubridora de misterios, casi a la misma hora en que, un año antes, la extraviara, los ojos de ratón del doctor Montenegro sorprendieron una moneda. El traje negro se detuvo delante del celebérrimo escalón. Un murmullo escalofrió la plaza. El traje negro recogió el sol y se alejó. Contento de su buena suerte, esa noche reveló en el club: « ¡Señores, me he encontrado un sol en la plaza! »
La provincia suspiró.

Redoble por Rancas (fragmento de novela)
por: Manuel Scorza
http://www.fabiancasas.com.ar/scorza.htm

Manuel Scorza 
(Lima, 1928 - Madrid, 1983)
Novelista y poeta peruano de la Generación del 50, perteneciente al Indigenismo o Neoindigenismo junto con sus compatriotas Ciro Alegría y José María Arguedas.

"Un mundo perfecto" - poema de Delfina Acosta


UN MUNDO PERFECTO

Caída ya la noche yo fumaba
en el pequeño cementerio y daban
las doce y los jazmines se entreabrían
entonces y una leve mariposa
de un panteón hermoso se escapaba.
Los muertos silenciosos se torcían
trepados al ciprés que el viento frío
movía y un felino enamorado
de la rojiza Luna me acechaba.
No sé por qué razón recuerdo ahora
mis citas con los muertos. Crece el día
y llegan a mis ojos los colores
alegres que a mi vida le faltaron.
En paz estoy con todos. Silba un ave
un canto sin error. Por un instante
el mundo pareciera ser perfecto.
DELFINA ACOSTA

Poemas de amor de Guerrera de la Luz - Primer DVD disponible

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El Mundo de Olga y Daniel
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O MEU VOEJO - Efigênia Coutinho - AVSPE 2011‏

O MEU VOEJO
Efigênia Coutinho

Sou borboleta de asas floridas
Que sob o Sol, no Ar, em giravoltas,
Busca teu simples vôo de natureza
Para que no vôo supremo de minhas idas,
Possa sentir tua presença tão querida
Que levarei comigo em cada volta.
Do casulo posto com firmeza
E escondidos entre as flores,
Renasça sempre, de meu revoar,
As delícias feitas de amores
A preservar de nós, o encanto da vida,
Na eterna essência do recomeçar.
E na imensidão do Universo voejo,
Nas cores de minhas asas a tremeluzir
Deixo fluir toda a minha emoção,
Para alcançar o teu ser que vejo
E num abraço suspirar essa paixão,
Que aflora em mim, todo o teu seduzir!

Outubro - 2011
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