Nuestros proyectos literarios más todo el movimiento creativo en lengua española. La información que usted necesita para continuar pintando ideas con palabras.
Servicio de búsqueda personalizada
Búsqueda personalizada
Seguidores
Almas y más almas...
Cargando...
Niels Hav - notable poeta dinamarqués
Niels Hav se crió en una granja al oeste de Dinamarca, y en la actualidad reside en Copenhague.
Es uno de los poetas más importantes en Dinamarca, y una de las voces nórdicas contemporáneas más destacadas.
Algunos de sus libros son:
en inglés We are here (2006), y en danés De gifte koner i København [Las mujeres casadas de Copenhague](2009), y Når jeg bliver blind [Cuando me volví ciego] (1995).
Estos libros y otros han sido traducidos al inglés, español, árabe, turco, italiano, alemán y chino.
También ha sido galardonado con varios premios, entre ellos el The Danish Arts Council.
Niels Hav es un poeta con dedicación. Viajero en plenitud y amplitud, ha recorrido Europa, Asia y Norte y Sur de América.
Epigrama
Sobre su ceguera
Cuando quede ciego
Muéstrame tus pechos
Confidencias
Las mujeres de Copenhague
La visita de mi padre
El poema
En defensa de los poetas
Mi pluma fantástica
El desafío
No contribuyamos al olor a miedo
Encontrar una lagartija en la oscuridad
Eso
El alma baila en su cuna
Amor
Epigrama
Te puedes pasar la vida entera
acompañado de palabras
sin encontrar
la justa
Igual que un pobre pez
envuelto en un diario húngaro:
primero, está muerto,
segundo, no entiende
húngaro!
© Niels Hav - Traducido por Ricardo Labarca
Sobre su ceguera
1
¿Es más barato ahora, me pregunto,
escribir con tinta que cuando Borges dictaba
sus cuentos laberínticos en Buenos Aires?
El Homero argentino consideraba las palabras símbolos
que compartimos con los demás. “Creo que la estética abstracta
es una ilusión vana,” escribió en un prefacio
en el que renunciaba a la originalidad, casi sin jactancia.
Después de ciego tuvo contacto visual con John Milton
en El paraíso perdido.
2
El amor es ciego. ¡Pero pasaron cuarenta años!
Cuarenta años con estudios, imitaciones o ataques de ira
al escapar el tigre de sus sueños. A veces visitaba
al oculista, siempre con desilusión: Estudió
a Joyce que debe haber amado a Nora, pero tan ciego
nunca fue. Alonso Quijano sólo después de
perder la razón y creerse Don Quijote, dejó
la biblioteca paterna; y cuarenta años después
de encontrar el amor en Ginebra, Borges quedó ciego –
¡Tan ciego como Beethoven sordo!
3
Trabajaba en la oscuridad y pulía mentalmente sus frases,
hasta centellear de pura metafísica
“Si uno es poeta, lo es siempre y se ve todo
invadido de poesía.” Borges se alimentaba
de su desgracia y reemplazó el mundo visible
con sagas y versos en inglés antiguo. Su ceguera
se volvió un don: sólo en aquel momento se puso
al nivel de Homero, y pudo ver
en la profundidad del oscuro y vasto mundo
en ese instante vertiginoso de la eternidad.
© Niels Hav - Traducción: Gloria Galindo
Cuando quede ciego
El amor es ciego –
y cada día cuando el ciego
pasa a topetones con su bastón,
el tráfico se detiene en menos de un segundo,
mientras divinos ángeles suben y bajan –
y el oculista cierra la clínica.
El amor es ciego,
pero el sexo inofensivo: Mi vista no tiene nada,
puedo ver todo.
Por eso mis poemas de amor son un fracaso.
Con los ojos cerrados susurro en el teléfono,
en la estación está el ciego
como un santo evangelista
tarareando bajo la lluvia
- paralizado de amor.
Los enamorados se besan la punta de los dedos,
lo sé.
© Niels Hav - Traducción: Gloria Galindo
Muéstrame tus pechos
Cuando tengo hambre, pienso en tus pechos,
que nunca vi,
y en tu mirada rusa al pasar,
mientras pasiva e inquieta miras por el local
como una de las melancólicas hermanas de Chéjov,
tomando té mientras hablan de
viajar a Moscú.
Oh, bailemos esta noche
en un café de Moscú.
Es tan complicada la vida.
E incluso tocas el piano y vives con vista
a un cementerio donde por las tardes
el sol invernal medita
entre las tumbas.
Oh, bailemos esta noche
en un café de Moscú.
Cuando tengo hambre, pienso en tus pechos,
tu boca rusa, la luz amarilla de tu cocina,
que tampoco vi,
y en tu pudorosa muñeca cuando cortas
el pan y comes lentamente mientras observas
el cementerio y escuchas distraída
una sinfonía desenfrenada de Rachmaninov .
Oh, bailemos esta noche
en un café de Moscú.
Mas, él que duda pierde su tiempo: ¡quiero
ver tus pechos! Chéjov bebió champán
en su lecho de muerte, y Rachmaninov murió en América:
el agujero negro nos espera a todos. Ven
como estés, ¡vamos a Moscú!
Oh, bailemos esta noche
en un café de Moscú.
© Niels Hav - Traducción: Gloria Galindo
Confidencias
El invierno es feroz,
por eso es preferible a las
histéricas puestas de sol,
de la que nadie puede protegerse.
Como las mujeres que el sábado por la tarde
prefieren a un hijo de puta cruel, desgarrado por la existencia,
en lugar de un tipo amable que escuche
sus quejumbrosas confidencias.
Las entiendo bien: sólo las madres
y los idiotas pueden tolerar el lloriqueo –
como cualquier normal,
detesto los domingos de verano; especialmente al atardecer.
© Niels Hav - Traducción: Gloria Galindo
Las mujeres de Copenhague
Me he vuelto a enamorar de cinco mujeres
distintas durante un viaje en el autobús de la ruta 40
de Njalsgade a Osterbro. ¿Cómo va uno a controlar
su vida en esa condiciones?
Una de ellas llevaba un abrigo de piel;
otra, botas rojas. Una leía el periodico; la otra, a Heidegger
y las calles estaban inundadas de lluvia.
En el bulevar Amager subió una princesa empapada,
eufórica y furiosa, y me cautivó totalmente.
Pero se bajó frente a la estación de policía
y su lugar lo tomaron dos reinas con pañoletas fulgurantes
que hablaban con voces estridentes en pakistaní
durante el trayecto al Hospital Municipal
mientras el autobús bullia de poesía.
Eran hermanas e igualmente bellas, por lo que les entregué
mi corazón a las dos y empecé a hacer planes de una nueva vida
en una aldea cerca de Rawalpindi, donde los niños crecen en medio del olor
a hibisco mientras sus madres cantan canciones desgarradoras cuando
la tarde cae sobre las llanuras pakistaníes.
¡Pero ellas no me vieron! Y la que llevaba el abrigo de piel lloraba
con disimulo, cubriéndose con el guante, cuando se bajó en Farimagsgade.
La que leía a Heidegger cerró el libro de súbito y me miró fijamente
con sonrisa burlona, como si acabase de vislumbrar a un Don Nadie
en su mismísima insignificancia. Así se me partió el corazón por quinta vez
cuando se levantó y se fue con las otras. ¡Qué brutal es la vida!
Seguí otras dos paradas antes de darme por vencido.
Siempre termina así: Uno, de pie en la acera, fumando un cigarrillo,
tenso y levemente desdichado.
Traducido al español por Orlando Alomá.
© Niels Hav
La visita de mi padre
Mi difunto padre me visita,
vuelve a sentarse en la silla que me dejó.
¡Bueno, Niels! me dice.
Bronceado y fuerte, su cabello brilla como charol.
Antes, arreglaba las lápidas
con pala y carretilla, yo le ayudaba.
Ahora él mueve la suya.
¿Cómo te va? me pregunta.
Le cuento todo, mis planes
mis intentos fallidos.
En el tablero cuelgan varias cuentas. Tíralas,
me dice ¡ya volverán!
Se ríe.
Por años estuve resentido conmigo mismo,
dice, me desvelé pensando
cómo ser un buen hombre.
¡Es importante!
Le invito un cigarrillo,
pero ha dejado de fumar.
Afuera el sol le prende fuego al techo y a la chimenea.
En la calle, los basureros gritan bulliciosos.
Mi padre se pone de pie
los mira por la ventana.
Tienen prisa, dice, así debe ser.
¡Haz algo!
© Niels Hav - Traducción: Gloria Galindo
El poema
No ataque
al poema: ¡Está arrestado!
El poema se niega a obedecer órdenes.
El poema no se da en confinamiento solitario.
El poema deambula en la intemperie,
hurga en los residuos ajenos,
lleva pistola.
El poema desconfía de la ley y los tribunales,
mas confía firmemente en una ética superior.
El poema discute con azarosos transeúntes,
se mete a la oficina ejecutiva con acusaciones infames;
no tiene ningún respeto. Huele mal
(a mierda & rosas)
El poema espera gustoso la tormenta.
El poema pasa la noche en soledad
y desenfrenado éxtasis.
El poema se encuentra en los aeropuertos
a bordo de transbordadores hacinados.
El poema es en gran medida político, pero odia la política.
El poema es quisquilloso,
y abre la boca en raras ocasiones.
El poema estropea la fiesta.
El poema se saca la chaqueta
y sale a tu encuentro.
El nerviosismo es parte del poema.
© Niels Hav - Traducción: Gloria Galindo
En defensa de los poetas
¿Qué hacer con los poetas?
La vida los maltrata
se ven tan lastimeros vestidos de negro
con la piel azulosa de sus borrascas interiores.
La poesía es una horrible enfermedad
los infectados deambulan quejándose
sus gritos contaminan la atmósfera como escapes
de estaciones atómicas de la mente. Es algo tan sicótico.
La poesía es un tirano
desvela por las noche y deshace matrimonios
arrastra a la gente en mitad del invierno a desoladas cabañas
donde permanecen ateridos, con sus orejeras y gruesas bufandas.
¡Imagínense qué tortura!
La poesía es una plaga
peor que la gonorrea, una abominación terrible.
Pero consideren a los poetas, no es fácil para ellos.
Trátenlos con paciencia.
Son histéricos como si estuvieran embarazados de gemelos
crujen los dientes cuando duermen, comen tierra
y hierba. Se pasan horas en medio del viento ululante
atormentados por asombrosas metáforas.
Todos los días son sagrados para ellos.
Oh, por favor, apiádense de los poetas
son sordos y ciegos
ayúdenlos a cruzar las calles por donde van dando tumbos
con su invisible impedimento:
recordando toda suerte de cosas. De vez en cuando
uno se detiene a escuchar una sirena distante.
Sean considerados con ellos.
Los poetas son como niños locos
expulsados de su casa por toda la familia.
Rueguen por ellos;
han nacido tristes
-sus madres lloraron por ellos
acudieron a médicos y abogados- hasta
tuvieron que darse por vencidas
por temor a perder la cabeza.
¡Oh, lloren por los poetas!
No tienen salvación.
Infectados de poesía como leprosos secretos
están presos en su mundo fantasioso.
Un asqueroso barrió lleno de demonios
y fantasmas vengativos
Cuando un claro día de verano, de sol radiante,
vean a un pobre poeta
salir tambaleante de su edificio
pálido, como un cadáver
y desfigurado por las especulaciones
¡Acérquense a auxiliarlo!
Amárrenle los cordones de los zapatos
llévenlo hasta el parque
y ayúdenlo a sentarse en un banco al sol.
Cántenle un poquito
cómprenle un helado y háganle un cuento
para que no se sienta tan triste.
¡Está completamente arruinado por la poesía!
Traducido al español por Orlando Alomá.
© Niels Hav
Mi pluma fantástica
Prefiero escribir
con una pluma usada encontrada en la calle
o con una de publicidad, feliz de que promueva al electricista,
la gasolinera o el banco.
No sólo porque son gratuitas
sino imagino que esos implementos de escribir
fusionarán mi escritura con la industria
el sudor de los obreros calificados, las oficinas
y la mística de toda existencia.
Una vez escribía minuciosos poemas con pluma de fuente
poesía pura sobre la pura nada
pero ahora me gusta que en el papel haya mierda,
lágrimas y mocos.
¡La poesía no es para los apocados!
Un poema deba ser tan honesto como las cotizaciones de la bolsa
una mezcla de realidad y fanfarronería.
¿Qué queda aún que hiera nuestra sensibilidad?
No mucho.
Por eso no pierdo de vista el mercado de valores
y los documentos importantes. La bolsa
forma parte de la realidad como la poesía.
Y por eso estoy tan contento con este bolígrafo
de un banco que me encontré una negra noche
frente a una tienda cerrada. Huele
vagamente a meado de perro y escribe de maravilla.
© Niels Hav - Traducción: Orlando Alomá
El desafío
Despertar por la noche con el cerebro lleno de locas
especulaciones no es tan raro,
la mayoría se encontrará con un monstruo. Unos
alivian con analgésicos el dolor,
sobrevivir a la pérdida o salvarse de una depresión.
Se sienten totalmente abandonados y solos
con los monstruos – así es.
El diablo anda como león rugiente.
Otros se conforman con la droga que hay
en el libre mercado; el tabaco, el café, el alcohol, orgías de comida
o ascetismo. Otros consiguen desaparecer
en el trabajo o en alguna gran pasión.
Construimos pequeños imperios con la esperanza de que sirvan
de ancla al espíritu sin hogar, ese día
abandonamos el cuerpo y entramos a la eternidad.
Todos quieren dejar su huella –como agradecimiento,
porque se nos permitió poner los pies en la Tierra y regocijarnos
de su belleza; se nos permitió amar y odiar
en el ámbito normal de un cuerpo con domicilio habitual.
El desafío es descifrar las experiencias comunes;
el horror y la miseria que nos rodea pegados
en la ropa penetrando en el cuerpo.
Observar lo que pasa y si es posible
decir las cosas como son.
© Niels Hav - Traducción: Gloria Galindo
No contribuyamos al olor a miedo
¿Por qué se empujan en el autobús?
el invierno es aterrador
de por sí
¿Qué sabemos de la bondad
y la maldad? No contribuyamos
al olor a miedo.
La mayoría de la gente hace un esfuerzo
por vivir,
y él que todas las mañanas decide
levantarse, merece respeto.
© Niels Hav - Traducción: Gloria Galindo
Encontrar una lagartija en la oscuridad
Ajenos a la matanza,
dimos un paseo por los lagos.
Hablabas de Villalobos.
Yo observaba a un cuervo
picotear la mierda de un perro.
Cada uno en lo suyo envuelto
en una coraza de ignorancia
que protege nuestros prejuicios.
Los holistas creen que el aleteo de una mariposa
en el Himalaya, afecta el clima
en la Antártica, quizás sea cierto.
Pero allí por donde pasan los tanques,
y gotea carne y sangre de los árboles,
no hay consuelo.
Buscar la verdad es como encontrar una lagartija
en la oscuridad. Las uvas son de Sudáfrica,
el arroz de Pakistán, los dátiles de Irán.
Apoyamos la idea de las fronteras abiertas
para frutas y hortalizas,
pero a dondequiera que nos volvemos,
el culo sigue en la espalda.
Los muertos son enterrados en el periódico,
para que nos sentemos impasibles
en un banco al borde del paraíso
y soñemos con mariposas.
© Niels Hav - Traducción: Gloria Galindo
Eso
Sucede que me da eso
cuando vemos las noticias, y hay niños en la sala,
Su grave preocupación ante las matanzas,
el sonido del llanto se condensa
en una gran interrogante que se cierne
sobre mi cabeza como un hacha
o una nube turbia.
Apago. Trato de borrar todo,
cambiar el estado de ánimo. En vano.
Destrozar el televisor no es suficiente.
La verdad del estado del mundo se filtra
por las paredes; los niños lo saben,
por supuesto, es su mundo –
el único que tengo para ellos.
Lo puedes ver en sus ojos;
no nos absolverán ¡Nunca!
Nuestras bromas son ineficaces,
el cinismo nos resta puntos.
Cada día se acumula más
de eso.
© Niels Hav - Traducción: Gloria Galindo
El alma baila en la cuna
Si es verdad que el alma
nace vieja
y durante la vida rejuvenece,
entonces tú y yo juntos somos
más viejos y más jóvenes.
Una fusión así es peligrosa.
Seamos honestos: cada día
vivimos con el Destino,
como la gente que vive en un delta
recorrido por mareas e inundaciones.
La luna le es familiar;
nosotros vivimos en ella.
El corazón late libremente, el alma
baila en la cuna.
© Niels Hav - Traducción: Gloria Galindo
Amor
Es una gran palabra
¿O me atragantó?
¿qué es amar,
al fin y al cabo?
Muchos cambian con el tiempo
el gran amor por unos centavos.
Te amo, y desconectas el enchufe.
Te amo, y me tiras el libro
por la cabeza.
Te amo ¡Y el mundo estalla!
Nos consolamos en la ignorancia,
como los elefantes.
Sin hijos no hay felicidad,
decía Schumann. Clara le dio siete hijos
como antídoto contra la melancolía.
¡No fue suficiente!
Enloqueció, trató de suicidarse
y murió en un sanatorio.
Ella tocaba el piano, esto es
lo que llaman amor.
© Niels Hav - Traducción: Gloria Galindo
---
"El dueño de mi arte" - María Border - Fragmentos
"El dueño de mi arte"
©María Border - Colección Novelas 2013
En Amazon.
Julieta Figueroa Paz era un torbellino caprichoso de cinco años cuando conoció a Lautaro Díaz Villar un poco más grande que ella. Él la llamó “linda” y le regaló las primeras acuarelas con las que Julieta descubrió su pasión por pintar.
La atracción crecerá con ellos en el tiempo. Cada encuentro estará signado por la fascinación que se tienen, pero ambos son orgullosos y desafiantes y ninguno está acostumbrado a perder.
Él peleará por poseer sus pinturas y a Julieta.
Julieta será una contrincante difícil y aceptará cada desafío.
“Siempre hago lo que se me da la real gana Julieta. Creí que lo sabías”.
“Creciste en medio de gente que te hizo creer que sos lo máximo. Despertate Lautaro. Sos de carne y hueso. Un mortal al que se puede tomar o dejar. Igual que a cualquiera”.
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *
Me asusté cuando un chico más grande que Leandro, levantó el mantel de la mesa bajo la que estaba escondida y me miró asombrado. No quería ser interrumpida, así que le saqué la lengua y le puse mi cara más temeraria. Pero no se asustó, me clavó la mirada y se sentó en el piso al lado mío con las piernas cruzadas, debajo de la mesa.
* * * * * * *
—Muchas gracias por concederme su primer baile señorita. —dice mientras me besa los dedos de la mano que mantenía atrapados, llevándome hasta mi mesa y dejándome envuelta entre algodones de nubes imaginarias. Antes de irse, me pregunta mi nombre:
—Julieta.
—Me encantaría decirte que soy Romeo, pero mi nombre es Lautaro.
Mi mente de nena vanidosa, se ofende sobremanera. Conozco la historia de Romeo y Julieta porque mamá me la contó. No puedo resistirme y le contesto—: Yo no me mato por nadie.
* * * * * * *
Con cuidado y lentitud se quita su saco, lo coloca sobre mis hombros, dejando sus manos apoyadas allí, mientras me mira. Yo floto a metros del pasto con cosquillas en el estómago, la piel encendida hasta las mejillas y una rara sensación recorriéndome, que no me permite recordar qué preguntas me estaba haciendo hace menos de un segundo.
—¿Qué me hacés? —me pregunta cuando ya tengo suficiente con buscar mis respuestas, sin tener que preocuparme también por las suyas.
Me estremezco cuando toma entre sus dedos mi barbilla y besa mis labios suavemente sin dejar de mirarme. Sus ojos observan los míos abiertos como platos, que lo interrogan desorientados solo un momento, porque al segundo caigo entregada a esos labios carnosos y suaves que me enseñan a besar y me doblegan sin que quiera oponerme.
—Feliz cumpleaños Julieta —sentencia antes de regresar al edificio, dejándome abrazada a su saco, temblando pero no de frío, y con los labios ardiendo.
«¿Qué fue eso? Me besa y… ¿se va?»
Sus palabras vuelven a recordarme la inquietud que sentí años atrás con lo de Romeo y Julieta y recobro la sensación de bronca y odio que sentí en aquel momento. Trino y tomo temperatura sintiendo una incontenible sed de venganza. Recupero el motivo por el que acepté bailar con él hace un momento. Me dirijo al salón sacándome gente de encima hasta que logro divisarlo. Camino con paso firme y decidido hasta él, me le paro justo enfrente quitándome el saco y “entregándoselo”. Lautaro deja de hablar con el juez no sé cuánto, e inmutable me mira con lo que creo es una invitación a desafiarlo.
—Gracias —le digo sin disimular mi molestia, dándole la espalda, para regresar a la pista con mis amigos y mi fiesta, encargándome de que note que no me mueve ni un pelo el que sea un tipo grande y me haya besado. Lo mío es fastidio al extremo.
«Mi fiesta de quince no me la arruina ningún confianzudo engreído».
* * * * * * *
Sus dichos despiertan un instinto asesino que jamás tuve. Su orgullo y altísima arrogancia lo convierten en lo más alejado que puede haber de la imagen de un caballero, que de cualquier manera ya no me atraería. Por un segundo pienso, lo que harían con él una buena cantidad de mis heroínas de novelas románticas de la adolescencia, incluso lo que le haría yo, para acabar con su mirada y sonrisa pedantes hasta lo indecible. El recuerdo de mi comportamiento cuando me regaló las primeras acuarelas, me hace sentir que somos igual de caprichosos.
* * * * * * *
Me frena en un solo movimiento. Lo largo de sus piernas le permite alcanzarme con facilidad para girarme y rodear mi cintura con un brazo atrayéndome hacia él y tomándome con el otro por la nuca. Me clava su mirada gris y yo le respondo furiosa pero sin moverme. Mis ojos le gritan mi enojo, mientras mi cuerpo traidor se embebe con su cercanía. Abre su boca apoyándola con experiencia sobre la mía. Cierro fuerte mis labios. Ya he caído con anterioridad en su trampa, esta vez soy mayor y no me agarra tan desprevenida. Sus labios no se alejan de los míos aunque no intentan forzarlos. Su mano en mi cintura se mueve acariciando mi espalda con suavidad, en tanto la otra camina desde mi nuca a mi barbilla, pasando suavemente por mi oreja y mi cuello, encendiéndome. Sus dedos recorren mi cara, una y otra vez. Sus labios se separaran solo unos milímetros de los míos y siento nuestros alientos mezclados y agitados.
Sus manos son firmes y suaves a la vez. Sus ojos grises continúan pidiéndome permiso, anclados en la admiración que les provoca mi boca. Pienso que son aquellos ojos grises que me regalaron acuarelas, que bailaron conmigo por primera vez. Son los labios que me enseñaron a besar y después de los cuales ya no existió ningún sabor que los igualara. Gimo sin poder evitarlo y aprovecha mi debilidad para introducirse en mi boca nuevamente, como a mis quince años.
* * * * * * *
Me derrite y me reconstruye, solo para volver a derretirme a su antojo. Me consume cada gota de vanidad y al mismo tiempo la acrecienta.
* * * * * * *
Acerca a mí su cara, su brazo sigue en el respaldo y su pierna no se mueve.
—Yo ya estoy en tu vida Julieta. Recordalo.
—Estuviste —lo corrijo.
—Estoy. Estoy en cada vibración de tu cuerpo, en cada suspiro. No podés evitarlo.
«Arrogante de mierda».
* * * * * * *
—Como sea. Siento que porque nos echamos un buen polvo, te crees el dueño de mi placer.
—Si mal no recuerdo, no fue “un polvo”, fueron varios. De cualquier manera, soy el dueño de tu placer Julieta. Es lo único de vos que me pertenece —me mira desafiándome.
—¿Querés ver qué bien puedo hacerte creer eso? —yo no me quedo atrás.
—¿Practicaste con tu compañerito?
* * * * * * *
Estocada por estocada. Golpe por golpe. Iguales.
---
**Visita:
http://salasdevideoconferenciasolgaydaniel.blogspot.com.ar/
http://bohemiaylibre.blogspot.com
Nunca discutas con una mujer que lee
Una mañana, el marido vuelve a su cabaña después de varias horas de pesca
y decide dormir una siesta. Aunque no conoce bien el lago, la mujer decide
salir en la lancha. Se mete lago adentro, ancla y lee un libro..
Viene un Guardián en su lancha, se acerca a la mujer y dice:
- 'Buenos días, señora. ¿Qué está haciendo? '
- Leyendo un libro- responde ella (pensando '¿No es obvio?')
- Está en zona restringida para pescar- le informa él.
- Disculpe, oficial, pero no estoy pescando, estoy leyendo.
- Si, pero tiene todo el equipo, por lo que veo, podría empezar en cualquier momento, tendré que llevarla y detenerla.
- Si hace eso, lo tendré que acusar de abuso sexual- dice la mujer.
- Pero ni siquiera la toqué !!! - dice el guarda.
- Es cierto, pero tiene todo el equipo. Por lo que veo, podría empezar en cualquier momento.
- Disculpe, que tenga un buen día, señora. - y se fue....
MORALEJA:
Nunca discutas con una mujer que lee.. Sabe pensar.
Enviado por Laura Leonor.
---
**Visita:
http://salasdevideoconferenciasolgaydaniel.blogspot.com.ar/
http://bohemiaylibre.blogspot.com
En búsqueda del lector perdido

Con frecuencia los futurólogos anuncian la decadencia, desaparición, extinción del libro. La lectura es un vicio mayor para el que no existe tiempo en la actualidad. La juventud se disparó por la imagen digital, los juegos electrónicos, la música, la diversión en discotecas. Los libros son un montón de páginas llenas de polvo convertidas en un objeto lanzado en algún rincón de la casa, cuando existen. Internet y la televisión por cable, los dos más grandes pretextos para arrinconar al libro.
En las últimas dos décadas el libro, sin duda, confronta los fantasmas de la sociedad digital, de la mecanización de la vida, de la banalización de la sociedad, del endiosamiento del mercado, de la publicidad sin rostro, sin cabeza, sin creatividad, de la idiotización del hombre del siglo XXI, la virtualización de la mediocridad, los precios salvajes del mercado y la filosofía impúdica hacia lo pragmático, donde el libro pareciera no tener un valor tangible para quien lo lee. Existe un verdadera conspiración contra el libro, el lector, cuando vemos además sumarse a los propios libreros que nos llenan con baratijas de autoayuda, los gobiernos le imponen tributos como si fuera un Mercedes Benz, se acosa a las editoriales con la ausencia de políticas de fomento, los ministerios de educación no renuevan sus programas de lecturas, y el libro es castigado como el peor estudiante de la clase en el rincón del olvido. Afortunadamente Argentina, Chile y México han lanzado una cruzada social a favor del libro. En el metro, México, en los estadios, Argentina, Chile ahora en el centenario de Neruda. No es suficiente, pero es un primer paso.
Condenado por siglos al misterio, quemado por nazis y Pinochet, satanizado por la Iglesia, poderoso por sus saberes, devorado en Alejandría, destruido en la China imperial, el libro nos sonríe desde la memoria y su sabiduría es un poderoso fuego en el alma del hombre. Un niño necesita a un libro como a su madre. Un padre que no lee es un mal libro para su hijo.
El libro es un gran pretexto para encontrarse con uno mismo. Una manera sencilla, apasionante de viajar, de ampliar el mundo, conocer los pisos de la psiquis del hombre, la secreta recreación del amor, la exaltación del placer individual, una mirada solitaria como si una gran pantalla se abriera con un mundo lleno de cosas nuevas para disfrutar, aprender, conocer y crecer. Un libro cuando es verdadero deja que sus páginas corran en silencio y se transforma en nuestro cómplice. Ejerce un raro hechizo desde un principio, guiña un ojo, nos toca el corazón. Él sabe mejor que nadie cuando está en buenas manos. Ambos, el lector y el libro sienten un respiro cuando se da esa comunicación, ese encuentro real, la dimensión de lo desconocido y por conocer.
El libro despierta los sentidos, es una de las experiencias más fantásticas de la realidad. Compañero ejemplar, puede estar a solas con él en un baño, parque, bus, en el metro, una habitación, ascensor, en las horas vacías.
Los libros transforman las vidas de las personas. Hacen vivir y soñar. Crean espacios nuevos, mundos, hacen escuela, humanizan, y desde luego, entretienen. Nada peor que un libro aburrido, es cierto, sin humor, sin amor, sin espíritu, sin pasión, sin ficción, sin realidad, sin vida. Un libro debe movilizar nuestros sentidos.
El libro está destinado para cambiarnos, hacernos reflexionar y nunca ser los mismos después de su lectura. Un libro es tan claro como el día y oscuro como la noche, siempre una moneda de dos caras, sin ninguna, en ocasiones, rostro de muchos rostros con sus respectivas máscaras, pero siempre real, como la ficción de la vida.
El libro es un amigo, pero no debe hacer concesiones, fiel, pero no estúpido, ni condescendiente. Un libro sin duende, sin magia, sin una historia, es como salir de paseo con un dinosaurio en un desierto en búsqueda de la última Coca-Cola.
Son tiempos para sentarse en un balcón a ver pasar el pesimismo, como un inquilino rabioso que mañana será expulsado de la propiedad privada. Días macilentos, desencajados, estrellados en el rompeolas de algún puerto, minutos a la deriva en el camarote de un náufrago, tiempo para audaces especuladores que traen la peste negra y esperan como grandes ratones que el barco se hunda para repartirse el queso.
Los libros son letra muerta para muchos, papel inútil, instrumento de desconfianza para los señores del poder fáctico, literatura inaceptable, tiempo ejercitado en la decadencia, un acto irresponsable plasmado en unas cuantas hojas. Toda esa sensación al vivimos cuando entraban en la hoguera en aquellos días, repetida de quemas anteriores, como si la historia se cocinara en sus propias llamas.
Por cada vocal, consonante, palabra, oración, frase, página quemada, se incendian miles de lectores en distintos lugares del planeta y tiempos, con una nueva palabra iluminada.
Lo presentan como un minusválido, arrinconado en una mesita, con sus orejas rojas de frío y vergüenza, a veces sudando de escalofrío, pensando que nadie lo leerá ni llevará de apunte. Cuando salen a remate en baratillo, ya saben que su humillación es total. Manoseados y olvidados, desprecio al cuadrado. Quizás tengan la suerte de caer en manos de un buen lector. Es su última esperanza. Si en las de un joven lector, la palabra echará raíces aun más profundas.
Rolando Gabrielli
en BOLETÍN ARGENTINO
Enviado por P.I.S.
---
**Visita:
http://salasdevideoconferenciasolgaydaniel.blogspot.com.ar/
http://bohemiaylibre.blogspot.com
Con ustedes... Antonio Acevedo Linares - colombiano
Eslogan
El amor es eterno mientras dura (Vinicius de Moraes)
El amor es eterno mientras dura (Vinicius de Moraes)
Presentación
Antonio Acevedo Linares (El Centro, Barrancabermeja, Colombia, 1957). Poeta, Ensayista y Sociólogo. Profesor Universitario. Magíster en Filosofía Latinoamericana con especialización en Educación Filosofía Colombiana de la Universidad Santo Tomás y especialización en Filosofía Política Contemporánea del Instituto de Filosofía de la Universidad de Antioquia. Diplomado en Gestión y Administración Cultural, Corporación Interamericana de Educación Superior. Diplomado en Derechos Humanos y Resolución Pacifica de Conflictos, Universidad Industrial de Santander.
Ha publicado los libros de poesía:
Plegable # 1 (Poesía), 1987; Arte Erótica, 1988, Plegable # 2 (Poesía) 1990, Plegable # 3 (Poesía) 1994, Sociedad de los poetas,1998. Plegable # 4 (Poesía) 1999. Los girasoles de Van Gogh, Antología poética, 1980-1999. Vol.1, 1999, Plegable # 5 (Poesía) 2000, Plegable # 6 (Poesía) 2001, Poesía de viva voz (CD) 2004, Atlántica, Antología poética, 1980-2004. Vol.2,2004, En el país de las mariposas, Antología poética, 1980-2007. Vol.3, 2007, Por la reivindicación del cuerpo y la palabra, Reseñas sobre la obra poética, 2008.
Ha escrito los libros de poesia:
Por esta manera de querernos tanto, 1980-1981.
La lluvia sobre el tejado, 1982-1984.
Bitácora, 1985-1987.
Arthur Rimbaud y otros poemas, 1988-1990. Saudade, 1991-1992. Atlántica, 1992-1993.
Los girasoles de Van Gogh, 1993-1994.
Poemas de invierno, 1995-1996.
Los días de Octubre, 1997-1999.
En el país de las mariposas, 2000-2002.
Los días que a diario son la muerte, 2003-2005.
En la guerra como en el amor, 2006-2008.
Amor a Sophia, 2009-2011.
Tolerancia, cultura, democracia y otros ensayos
La pasión de escribir ( artículos, ensayos y entrevistas con escritores y poetas colombianos)
Estudios
Sociología y Filosofía
Especialización y Maestría en Filosofia., 2002
UCC , USTA y UdA
2000
Video reseña bibliográfica:
http://www.youtube.com/watch?v=keUC7q_rfaw
---
**Visita:
http://salasdevideoconferenciasolgaydaniel.blogspot.com.ar/
http://bohemiaylibre.blogspot.com
Antonio Acevedo Linares (El Centro, Barrancabermeja, Colombia, 1957). Poeta, Ensayista y Sociólogo. Profesor Universitario. Magíster en Filosofía Latinoamericana con especialización en Educación Filosofía Colombiana de la Universidad Santo Tomás y especialización en Filosofía Política Contemporánea del Instituto de Filosofía de la Universidad de Antioquia. Diplomado en Gestión y Administración Cultural, Corporación Interamericana de Educación Superior. Diplomado en Derechos Humanos y Resolución Pacifica de Conflictos, Universidad Industrial de Santander.
Ha publicado los libros de poesía:
Plegable # 1 (Poesía), 1987; Arte Erótica, 1988, Plegable # 2 (Poesía) 1990, Plegable # 3 (Poesía) 1994, Sociedad de los poetas,1998. Plegable # 4 (Poesía) 1999. Los girasoles de Van Gogh, Antología poética, 1980-1999. Vol.1, 1999, Plegable # 5 (Poesía) 2000, Plegable # 6 (Poesía) 2001, Poesía de viva voz (CD) 2004, Atlántica, Antología poética, 1980-2004. Vol.2,2004, En el país de las mariposas, Antología poética, 1980-2007. Vol.3, 2007, Por la reivindicación del cuerpo y la palabra, Reseñas sobre la obra poética, 2008.
Ha escrito los libros de poesia:
Por esta manera de querernos tanto, 1980-1981.
La lluvia sobre el tejado, 1982-1984.
Bitácora, 1985-1987.
Arthur Rimbaud y otros poemas, 1988-1990. Saudade, 1991-1992. Atlántica, 1992-1993.
Los girasoles de Van Gogh, 1993-1994.
Poemas de invierno, 1995-1996.
Los días de Octubre, 1997-1999.
En el país de las mariposas, 2000-2002.
Los días que a diario son la muerte, 2003-2005.
En la guerra como en el amor, 2006-2008.
Amor a Sophia, 2009-2011.
Tolerancia, cultura, democracia y otros ensayos
La pasión de escribir ( artículos, ensayos y entrevistas con escritores y poetas colombianos)
Estudios
Sociología y Filosofía
Especialización y Maestría en Filosofia., 2002
UCC , USTA y UdA
2000
Video reseña bibliográfica:
http://www.youtube.com/watch?v=keUC7q_rfaw
---
**Visita:
http://salasdevideoconferenciasolgaydaniel.blogspot.com.ar/
http://bohemiaylibre.blogspot.com
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Autores de Argentina
artelista

Arte en internet








